sábado, julio 01, 2006

Oído Absoluto

Vida Diaria
Si hubo algo que me marcó en mi primer pasantía como estudiante de gastronomía –va a hacer un año-, fue el hecho de cómo uno aprende algunas cosas cuando tiene que hacerlo, sin darse cuenta.

Mientras estuve en el grill (parrilla a GAS), al principio tuve que preguntar el punto de cocción de los bifes, que conocía pero no identificaba a la perfección. Sellado vuelta y vuelta, muy jugoso, jugoso, a punto, cocido, seco, suela… luego me alcanzaba con tocarlo con el dedo. Finalmente, con calcular el tiempo en que salían el resto de los platos, y verlo, ya sabía el punto. Mirándolo, incluso podía decir si iba a quemarme o no al tocarlo. Y todo esto en una sola noche.

¿Será por eso que algunos papanatas creen saber tanto de mujeres, y te dan consejos, y todo eso? ¿Será que después de haber quemado al punto de la carbonilla a algunas, y sacado crudas a otras, aprendieron y ahora realmente saben?
¿Y que pasa con las/os que nacen con el don -de ahí el título del post- y reconocen el punto sin haber tenido que estropearle la vida a otras/os? Porque resulta muy difícil haber sido siempre cocinero y nunca cocinado, o viceversa.

11 Comments:

Blogger cualquier boludo dijo:

Me gustó el planteo que hacés sobre este tema.
Yo soy partidario de la experiencia. Es decir, con las experiencias se aprende muchísimo, siempre y cuando se cumplan tres premisas (por nombrar algunas que me parecen importantes, aunque hay más):
1.- Saber (y querer) prestar atención. A lo que dicen, a lo que hacen, como reaccionan ante ciertos temas, conductas, etc. Es más que una cuestión sencillamente de tacto, tiene que ver también con el respeto y cierta educación. Este punto creo que es fundamental para aprender cualquier cosa, dentro o fuera de una institución educativa.
2.- Estar dispuesto a reconocer que las mujeres no van a actuar como uno quiere simplemente porque uno lo quiera así (si fuera así, en ciertas ocasiones uno tendería a tentarse de saltear algunos pasos intermedios que son fundamentales para lograr cualquier objetivo. Hola, ¿vamos a un telo?). Este punto no es exclusivo de las mujeres, sino que es extensible al resto de la raza humana.
3.- Saber ponerse en la situación de la otra persona. Intentar darse cuenta cómo se siente cuando le dicen "me gustás" o cuando la ven pasar y le hacen ese chirrido que se le hace a los gatos para llamarlos.
4.- (Este punto es off the record) No hay por qué soportar la histeria. Hay muchísimas mujeres interesantes, lindas y que no tienen tantos problemas en reconocer que un chico les gusta y en dejarse ser. Las relaciones son lo que más enriquece la vida de las personas, y no veo una sola razón coherente para decir no cuando se quiere decir sí. Considerese este punto como uno "punto práctico", en el sentido de que aplicar los puntos anteriores y los otros muchos que existen, conllevan un gasto de energía considerable (no porque sea un esfuerzo, sino porque uno le pone energía a cualquier cosa que quiere que salga bien, sea un trabajo, un estudio, un hobby, un plato de fideos) y por ahí puede resultar un tanto frustrante encontrar a alguien que vale la pena y darse cuenta de que uno está re podrido de empezar todo de nuevo, y se la pierde porque lo único que le sale es "vamos al telo", o porque directamente no se anima a hablarle porque piensa que todas las minas son unas histéricas de mierda.
Perdón por la extensión. Podría haber escrito muchísimo más, y seguramente corregido mucho de lo que escribí, pero la pantalla me está desintegrando la vista.
¡Saludos!

sábado, julio 01, 2006 12:48:00 p. m.  
Blogger Mantis dijo:

Hay que estar dispuesto a invertir mucha salud -el dinero lo doy por descontado- en toda relación que quiere conservarse o iniciarse.

Tal vez uno invierte todo en una, se desquita con otra, se arrepiente y lo enmienda con la tercera, se vuelve a desquitar con la cuarta y así...

A mi, lo que me jode es no saber leer las supuestas señales invisibles, esas cosas que se leen entre líneas. Hey. Si ladra, camina a cuatro patas y mueve la cola, para mí es un perro.

sábado, julio 01, 2006 1:12:00 p. m.  
Blogger Frescura dijo:

mmmm no se eh
digamos que siempre te podes encontrar con un bife que se cocine diferente a como vos creias ya tenerla clara

sábado, julio 01, 2006 2:39:00 p. m.  
Blogger cualquier boludo dijo:

Es verdad, creo que puede haber mucho de eso de "invertir, desquitar, arrepentirse", etc, a un nivel inconsciente por supuesto.

Yo creo que de más está decir que no existen reglas que sirvan para todos los casos, y que las generalizaciones son siempre defectuosas, por lo tanto coincido con frescura.

Al margen, quería hacer una aclaración sobre el punto 4 que expuse más arriba. Eso que digo es a nivel personal, y es muy posible que menos gente esté de acuerdo con ese punto que con los otros tres.
Creo que la histeria a la que me refiero es el resultado de una "reglamentación" establecida socialmente que no comparto (si no te hacés rogar un poco, van a pensar que sos una puta). Pero seguramente hay otras opiniones y las respeto.

sábado, julio 01, 2006 3:49:00 p. m.  
Blogger Nikka dijo:

Sólo voy a decir que coincido con ¨cualquier boludo¨ en el punto 4. Tené en cuenta que somos pocos los que no nos guiamos por las reglas establecidas por la sociedad.

Mantis: no voy a comentar sobre tu texto por el simple hecho de no compartir tu ¨metáfora¨ gastronómica.

La próxima vez será...

Chauchas y palitos ss/nc...

sábado, julio 01, 2006 5:39:00 p. m.  
Blogger Sí, gracias...No era Andrés? dijo:

Llegué buscando quorum

Pues sí, hay una tendencia a la histeria, la que sabe lo que quiere y tiene en claro quien es, y no se deja dominar, es a veces tmb considerada histérica, histérica subversiva pero histérica al fin.
Igualmente, las mujeres no son bifes, y de acuerdo con "vamos al telo" el bife de la histérica sería grato verlo.
De todos modos damos pena, cada uno es única, algo bien hizo la religión; y aunque sea a semejanza, hay una patología por persona: es cierto, a veces hay un patrón de comportamiento, por la masificación, pero, cada loco tiene su tema, es decir, no valen de mucho los consejos abstractos, cada corte de bife tiene su mambo.
Un saludo.

sábado, julio 01, 2006 8:29:00 p. m.  
Blogger Lulet dijo:

Todo se aprende creo yo. Puede que haya posibilidades de tener facilidad para ciertas cosas, pero todo se aprende, creo yo.

Besos vuelta y vuelta!!!

domingo, julio 02, 2006 1:28:00 p. m.  
Blogger Señorita Cosmo dijo:

Yo estoy de acuerdo con Cualquier Boludo, principalmente en el punto 1.
Me parece que "querer" prestarle atención es imprescindible más allá de cualquier cosa.
Si al tipo lo único que le interesa es pasarla bien él creyéndose que es un master o un dios y que alcanza con un "saque y ponga" seguro la mina va a salir crudísima o peor aún, freezada y decepcionada.
Con respecto a la histeria, también hay muchos que creen que porque una mina no les da pelota de entrada o porque salieron una vez y no quieren lola son histéricas y no consideran el factor "no me gustás", peeeero sí estoy de acuerdo en ir al grano cuando la cosa viene con química (histeria masculina para otro post).
El último punto que planteás vos, Mantis, el que da título al post, creo que es un mito machista.
El sueño de todos los hombres, el del Don Juan.
si considerás que todas las mujeres somos distintas, que a algunas nos gusta más fuerte, más suave, más lento, ahí o allá, hacer no hacer, es imposible nacer con ese don.
Ahí es donde vuelvo al punto 1 de Cualquier Boludo.

domingo, julio 02, 2006 2:53:00 p. m.  
Blogger Mantis dijo:

Me corrijo: entonces no es don lo que quise decir, sino mas bien instinto, olfato goleador, si se quiere.Porque a algunos les va mejor que a otros, o al menos eso parece.

Me encanta ver que la mayoría lo interpertó como algo machista cuando mis intenciones eran absolutamente neutrales, pero parece que está socialmente mejor visto decir que los hombres somos casi todos machistas, y las mujeres casi todas histéricas.

A fin de cuentas, todos los bifes son casi idénticos pero genéticamente diferentes, debido a que las vacas lo son. Incluso dentro de una misma vaca no hay dos churrascos exactamente iguales.

Habrá que preguntarle al carnicero de cada uno de nosotros (los padres) que de seguro también tienen mucho que ver en el asunto.

lunes, julio 03, 2006 8:28:00 a. m.  
Blogger cualquier boludo dijo:

Creo que el no decir "no me gustás" y seguir un juego que no va a ninguna parte es una forma de histeria.
Desde ya que existe lo mismo en el hombre, solamente cité lo que cité porque la circunstancias lo ameritaban.
Saludos.

lunes, julio 03, 2006 1:01:00 p. m.  
Blogger Mantis dijo:

Estoy de acuerdo, CualquierB.

Lo que sucede es que creo que existen algunos casos de histeria justificada, cuando uno se empecina y la otra persona no puede. Aunque puedo estar siendo demasiado benévolo...

Porque entre histéricas y caprichosos o malos perdedores se llevan bastante bien, digo.

lunes, julio 03, 2006 1:13:00 p. m.  

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