jueves, junio 22, 2006

En cuanto arregle el avión, te dibujo un cordero, Principito... no jodás que hace calor.

Yo por Dentro

La culpable de este post es Lulet, que desató mi curiosidad hablando de lo sofisticadas que se han puesto las entrevistas de trabajo de un tiempo a esta parte, incluyendo a esos psicólogos que te analizan sin importar cuales sean tus antecedentes, referencias o prontuario.

Recuerdo un episodio de hace dos años que hasta este momento no le había confesado a nadie. Yo aspiraba a un puesto en una mesa de ayuda telefónica en una famosa cadena de indumentaria y todo lo que detallaré a continuación sucedió en un día de inmenso calor. Yo estaba transpirado, deshidratado, descompuesto y malhumorado. Ya había sido entrevistado por dos flacos de mi edad, quienes ni idea tenían acerca de nada pero que con una lapicera y tilde se hacían cargo de mi destino.

Debido a errores en recursos humanos tuve que tomar dos colectivos y viajar ida y vuelta durante más de una hora. Finalmente, con una estúpida tarjetita en la mano y muchos pedidos de disculpas llegué a la oficina en la que podría descansar y ser entrevistado. Necesitaba trabajar, obviamente. Por eso estaba allí. Por eso había llenado tres veces la misma planilla, esa que deberían llenar los responsables de recibir el currículum que me piden tan en vano.

La agencia responsable de las contrataciones me sumió entonces en una intensa charla con una psicóloga. Simpática la vieja. Por lo menos hasta que me presentó una nueva planilla de cien puntos, al estilo “multiple choice”.

A vos te parecerá poco importante –me dijo con aires de suficiencia-. Pero esto define quienes tienen el perfil que buscamos”.
“Obviamente”
–respondí deseándole un tumor en el último tracto del intestino. Y completé la tarea con religiosidad. Las últimas preguntas las hice al ta-te-ti. Ya estaba harto. Ni siquiera me habían hablado del sueldo o el lugar preciso de trabajo. Fue entonces que ella colmó el vaso.
“En esta hoja –dijo-, por favor, quiero que dibujes una persona, debajo de la lluvia. Cuando termines, salí afuera que te convido un vaso de gaseosa, ¿si? Tomate todo el tiempo que quieras, quiero que te expreses”.

No soy el mejor, pero disfruto de dibujar. Y lo hago moderadamente bien, debido más a la práctica que al talento. Y fue entonces que combinando mi lápiz HB 2 y mi portaminas Pizzini 0.5, además de goma, gotitas de sudor para difuminar y un viejo HB 6 que llevaba en la cartuchera, dibujé como si se me fuera la vida en ello, realizando el dibujo más horripilante que mi mente pudo elucubrar. Me inspiré en Zelda, la hermana de la esposa del protagonista de “Cementerio de Animales”, en el videoclip de Paranoid Android de Radiohead y en la foto de un niño de diez o doce años –supongo que era su hijo- que ella había dejado en su escritorio. Cierta influencia de “El Grito” también tuve.

Dí vida a un muchacho joven y andrógino, de pie, mirando hacia quien tomase la hoja de papel, temblando y mojándose sin ningún tipo de protección, empapado. Era algo perturbador. Todo sombreado en grises, de piel pálida, con ojeras y sus ojos vacíos casi flotando en las cuencas llorosas. Su cabello, largo y desprolijo, sus ropas demasiado grandes para su enjuto cuerpo de formas parecidas a las de un prisionero en un campo de exterminio, sus brazos colgando… El sentimiento de soledad y desamparo angustiante que logré en ese trozo de papel no le he podido reproducir jamás en obra ninguna. Demoré casi media hora, pero valió la pena.

“Te tardaste, ¿eh?” –me dijo sonriendo antes de ver el dibujo. La transformación en su rostro fue grandiosa. Mientras ella se espantaba, yo sonreía y tomaba gaseosa de pomelo. Incómoda, se apuró en despacharme.

No me permitieron quedarme con el dibujo –no saben cuanto me duele eso- ni me volvieron a llamar, como era de esperarse. Pero cuando me acuerdo, no puedo dejar de imaginar la conversación que habrá tenido con los otros dos perejiles:

-“Mirá la expresión…¿Todo esto lo hizo con lápiz?”
-“Este tipo es un enfermo…”
-“Sí, estará loco, pero que bien dibuja…”

15 Comments:

Blogger Lulet dijo:

Jajajajaja!!

Si me habrán hecho hacer dibujos... (y soy chotísima!)
Y además de hacerte esas preguntas pedorras de "si no fueras un ser humano, qué serías?" Y así con el reino animal, vegetal y cosa.

Sos un capo, Mantis!

Y yo no tengo la culpa de nada, che!

Besotes!

Y canté pri, carajo!

jueves, junio 22, 2006 10:49:00 a. m.  
Blogger Señorita Cosmo dijo:

Una vez (hace muuuchos años) trabajé de recepcionista en una multinacional. Para entrar me hicieron los típicos test.
Yo conocía a un chico de oficina de personal que me había sugerido algunos puntos a responder con respecto a sueldo, familia, orientación política y religiosa etc, pero lo que más me llamó la atención fue cuando me dijo que me iban a preguntar si leía.
-vos deciles..."siii, me encanta leer"..., y cuando te pregunten qué leés deciles..."leo la revista Caras...noticias..." y ni se te ocurra decirles que leiste por ejemplo algo de Borges o ni siquiera la revista Fierro (era mi revista de aquel entonces), porque no te toman... posta...
-¡Me estás jodiendo! Entonces les digo que no leo y listo...
-No, PORQUE LA IDEA ES QUE SE ASEGUREN QUE SABÉS LEER, PERO NO PENSAR.

Así que dudo que haya sido sólo el dibujo. Tené en cuenta eso pa' la próxima...¿Viste?

jueves, junio 22, 2006 10:49:00 a. m.  
Blogger Lulet dijo:

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

jueves, junio 22, 2006 10:52:00 a. m.  
Blogger Tía Nata dijo:

a mi me encanta resopnder en una lámina del roscharch, en la que se deberían ver dos mujeres levantando algo... las solapas de un smoking con todo su moño rojo.
Pero más aun, me gusta increpar con ojitos de niña inocente: Acá (señalando con el índice seguro y circulando) vos, no le ves????????

jueves, junio 22, 2006 11:17:00 a. m.  
Blogger Jes dijo:

En mis primeras entrevistas de trabajo (bueno, en todas) cuando me preguntaban que me estudiaba y qué me gustaba hacer creo que los espantabla y no me tomaban.
Las respuestas siempre fueron las mismas:
-¿Qué estas estudiando?
-Arte
(acá viene una explicación sobre lo que era exactamente la carrera)
Todos largaban un "que liiindo" o "mira vos que intresante" con cara de "sorpresa"
Y despues la otra:
-¿Y que haces en tu tiempo libre?
-Artesanías: macramé... con alambres...
De nuevo la misma cara y la misma respuesta.
Cada vez que conté eso no me llamaron.
¿Alguien pensó que capaz el trabajo de esclavo que me ofrecían lo necesitaba porque no vivía de las artesanías (todavía)?
El día que necesite un trabajo para sobrevivir porque de otra manera me quede sin techo y comida, puede ser que invente algo. Mientras tanto voy con la posta, al que no le gusta ya sabe lo que puede hacer.

jueves, junio 22, 2006 11:18:00 a. m.  
Blogger Nikka dijo:

Claro, las empresas se toman el laburo de tomarte los psicotécnicos antes de incorporarte a su staff. Pero les importa tres pepinos si te explotan al punto de trastornarte la cabeza.

Es decir: importa que estés ¨sanito¨ cuando entrás, no importa cómo salís...

Estoy enojada...

jueves, junio 22, 2006 11:47:00 a. m.  
Blogger Cronida dijo:

Mi novia estudia Psicología... Y yo soy una especie de Chanchito de las Indias. He sido victima de casi todos sus tests (fundamentalmente los de IQ... Dice que los de personalidad no me los va a hacer... Debe tener miedo :P...). Nunca había tenido que hacer uno en un ambiente mas serio, hasta el año pasado en el que me presente en un concurso para una beca. Despues de un test de IQ (o CI) me dieron una hoja en blanco y me dijeron "De un lado hacé un dibujo, y del otro lado una historia". WTF? Ante la obvia pregunta "el dibujo y la historia relacionados?" obtuve la respuesta "De un lado hacé un dibujo, y del otro lado una historia".
Lo primero que salio de mi mano fue mi cara (caricaturizada), y pense: "no puedo estar tan enfermo de dibujarme a mi"... Y lo que dibujé al lado de mi cara fue un dragon (también caricaturizado), ahi ya dije "estoy al horno"... así que me agregué un cuerpo (con tunica de mago para hacer juego con el dragon, obvio :P)... Y atrás de la hoja narre lo que estaba pasando en ese cuadro (mejor ni les cuento jejejeje).
Después tuve una entrevista con el Psicologo.


La beca me la dieron... Asi que taaaaan mal no debo estar.

jueves, junio 22, 2006 12:01:00 p. m.  
Blogger Mantis dijo:

Lulet: Sí, soy el mejor. Y si fuera un animal, sería una Mantis. Y sí, tenés la culpa de todo.

Cosmo: Sin palabras. Me da miedo que esas cosas sucedan mas allá de mis terribles suposiciones.

Tía: Me encantaría que me hiciesen un test de esos con manchas de tinta. Tengo pensado responder todo con connotaciones sexuales.

Compota: No se preocupe, que el país también está atado con alambre.

Nikka: Conmigo no pueden, porque ya entro perturbado pero les finjo ser un muchacho sanito, conservador y prolijo. Hasta me corto el pelo y me afeito.

Crónida: Hágase ver. La medicina hoy en día está haciendo maravillas con los colifas como usted.

jueves, junio 22, 2006 1:24:00 p. m.  
Blogger Tía Nata dijo:

me gusto el punto de vista de nikka, tendrían las empresas de hacer un post ocupcional que uno pudiera llevarse y entregarle al prox psicol qu le haga un preocupacional!

jueves, junio 22, 2006 4:38:00 p. m.  
Blogger Wendy Pepper dijo:

El ambiente solo existe En y Para Mítica Balena. De hecho, y ya que estoy, voy anombrar las propiedades de Balena:

-Irritabilidad

-Adaptación al medio

-Capacidad de reproducción

-Capacidad de realizar omeostasis. Ergo: difución de agua a traves de una membrana semi-permeable

-y muchas cosas mas


La mantis es un gran personaje, yo diría: me recuerda mucho al Fantasma del Espacio, en especial el día en que Zorak toca su pianito

Post Scriptum: esto es tan relevante, que lo publicaré en mi mente, y luego, de sobremanera, en papel, para luego morir

jueves, junio 22, 2006 10:22:00 p. m.  
Blogger Wendy Pepper dijo:

Ahora que he leido la entrada, solo recalco que Zelda se ve mejor en el libro de King.

Por otra parte, tu desicion fue la correcta, porque, después de todo, la verdad que no sé qué es esto, qué es aquello, en fin

Aparentar y ser aparentado. Viva la vida (lo de Ramon Ortega)
Sigan los exitos, saludo a todo el mundo conocido en este recipiente de comentarios, y a la mas típica metáfora ontológica: "a echar raíces en la net, man"

Hare, Hare Krishna.

jueves, junio 22, 2006 10:34:00 p. m.  
Blogger Cronida dijo:

WoW! Hablando de colifatos :P

viernes, junio 23, 2006 1:00:00 a. m.  
Blogger Mantis dijo:

Un médico por aquí!

Y creo que la Zelda de la película es más directa que la del libro, aunque no tan buena. Cierto.

Pero me asustaron las dos.

viernes, junio 23, 2006 8:26:00 a. m.  
Anonymous La princesita de la torre dijo:

Simplemente, me entristece leer que es la primera vez que Mantis lo confiesa cuando yo tuve la primicia hace 6 meses. Me molesta que diga que lo inspiró "otra" cuando la que estuvo leyendo El Principito e hizo los últimos psicotécnicos de los que tuvo noticias el Sr. Mantis fui yo... Esto no va a quedar así... que quede claro...

lunes, junio 26, 2006 6:40:00 p. m.  
Blogger Mantis dijo:

No te pongas triste, princesita...

BTW, Yo no dije que Lulet me inspiró, dije que desató mi curisidad.

Y espero que la cosa no quede así. Más le vale que dejemos de ser novios y nos casemos cuanto antes.

Que quede claro!

martes, junio 27, 2006 8:00:00 a. m.  

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