La Lista de Mantis
Para deleite de toda la afición masculina, presento aquí la lista de las mujeres más apetecibles en todo el mundo, según el crítico ojo damospeniense. Y no voy a poner necesariamente a las más lindas, sino a las que también son las más atractivas. Nicole Kidman será muy linda, muy sofisticada, blah, blah, blah… pero para entrar a esta lista se queda corta.
30-Ingrid Grudke. Entra como representante de las modelos de pasarela, que no siempre son murciélagos o tablas de planchar, anoréxicas y poco estimulantes. Algunas, calientan. Se ha escrito tanto sobre las modelos y son tantos los fanáticos de las mismas (saqué la foto de un sitio en el que un montón de papanatas le dejan su dirección de msn para ser agregados y tener una noche de sexo o conocerla y conversar tras haberle dicho todo lo que le harían en mayúsculas), que no poner al menos a Ingrid habría sido poco ético. Rubia teñida, con cierta cara de macho y todo, Ingrid está buena. Y punto. Chinchulinómetro: 8.0 (promedio)
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Chinchulinómetro: 7.7 (promedio)

Chinchulinómetro: 8.7 (máximo)
27-Las minas de Ronaldo. Yo solía creer que estaban con él por la plata, pero hoy en día creo que más bien es cosa de la fama y el hecho de salir con alguien reconocidísimo o poderosísimo en lo suyo. Porque resulta evidente que Ronaldo es un delantero de los que no quedan muchos. Y de los que no hubo muchos en la historia. En una de esas, estamos hablando del mejor goleador de todos los tiempos (yo lo pongo de cabeza en mi seleccionado ideal). Pero sus novias y luego esposas son unos fierros de no entender, o creer. Que se lo van pasando, una a otra, y a Ronaldo no le queda más que abrirse camino a base de eyaculaciones, a través de todo un catálogo de modelos. La foto que acompaña es de Daniela Cicarelli, a quien podríamos referirnos como “la fea del harem”. Las mujeres de Ronaldo son una categoría en sí mismas. Ver a este muchacho cambiar de mina cada nueve meses da ganas de secuestrarlo para arrancarle los genitales con una bicicleta.
Chinchulinómetro: 8.0 (promedio)
26-Minako Komukai. Resulta que yo estaba terminando de armar la lista y me dije: “no puede ser que no haya una oriental en la lista, una japonesa, una china, algo…” Zhang Ziyi, de “Crouching Tiger, Hidden Dragon” es muy bonita, pero padece del Síndrome de Nicole Kidman, o sea: gusta, pero no tanto como para que un hombre completamente heterosexual quiera acostarse con ella. Y entonces comencé a buscar fotos en Internet. Encontré la que ustedes están viendo, de una japonesa. No sé si Minako Komukai es una Idol, o una estrella pop consagrada, o una vedette japonesa, o una actriz en crecimiento, o un distrito japonés, o el nombre del dueño del blog del cual saqué la foto de una simple atorranta, pero lo cierto es que como representante de las orientales que gustan, ésta, aprueba. ¡Iaba-daba-duuuuuuuuu!
Chinchulinómetro: 8.6 (máximo)
25-Bridgette Wilson. De vez en cuando sucede que una mina aparece y le parte el bocho a uno, para luego desaparecer de la faz de la tierra. Y reaparecer. Y volver a desaparecer. Y uno trata de que alguien sepa algo de ella, pero como no es tan conocida, nada. Parece que el único que estaba viendo tele ese día, fue uno, porque el resto estaba remontando barriletes, papando moscas, andando en moto... Y ella se pierde en la neblina. Me estoy refiriendo precisamente a esta actriz que hará que muchos lectores de entre veinte y treinta años digan “aaaahhh… siiiii… ¡me acuerdo!”. Bridgette Wilson fue la hija adolescente de Schwarzenegger en “El Último Gran Héroe”, la maestra de Adam Sandler en “Billy Madison” y la potente Sonya Blade en “Mortal Kombat”. Años (¡años!) sin saber su nombre, y ahora resulta que es Bridgette Wilson-Sampras, esposa del conocidísimo tenista Pete Sampras. Me caigo y me levanto…
Chinchulinómetro: 7.9 (promedio)
24-Jennifer Garner. Su rostro tiene cierto aire a vecina o si se quiere, girl next door. Su cuerpo, por el contrario, es una topadora sexual altamente entrenada y delicadamente calibrada. A muchos, esta combinación les resultará lo suficientemente atractiva como para entrar y dejar comentarios del orden de: “estás loco, Mantis, a Jennifer Garner tendrías que haberla puesto primera, te fuiste al carajo”. Allá ellos; a mi entender, la protagonista de Alias y Daredevil perdió encanto desde el momento en que se dejó preñar por Ben “le debo todo a Matt Damon” Affleck.
Chinchulinómetro: 8.2 (promedio)
23-Sharon Stone. Una hermosa mujer, interesante, que resiste con gallardía el paso del tiempo y bien le pasaría el trapo a cualquier pendeja. Más allá de que se hizo famosa y pasó a la inmortalidad gracias a que se le vio absolutamente toda la “chuchina” desnuda en la escena del interrogatorio de la película “Bajos Instintos”, se la puede apreciar detenidamente y en una mejor versión en “Sliver”. Aunque, en rigor de verdad, no son necesarios estos detalles, si todos la vieron y ya saben de que estoy hablando. Sí, me refiero a esas escenas a las que la iglesia católica seguramente se opone, pero que bien podrían ayudarla a enderezar algunas cosas y corregir algunos cabos sueltos de esos que (dicen) tiene. Una tortura de suegra.
Chinchulinómetro: 8.2 (promedio)

Chinchulinómetro: 8.7 (máximo)

Chinchulinómetro: 8.5 (máximo)

Chinchulinómetro: 8.9 (máximo)

Chinchulinómetro: 8.2 (máximo)

Chinchulinómetro: 8.6 (promedio)

Chinchulinómetro: 8.9 (máximo)
16-Carmen Electra. Mientras estuvo casada con el carismático pero efectivo rebotero Dennis Rodman, los directivos de los Chicago Bulls supieron quejarse y acusar al jugador diciendo que “su corazón no estaba en la cancha”. ¿Qué esperaban? Me extraña que haya tenido fuerza para caminar. A Carmen yo la recuerdo (era niño por aquel entonces) haciendo una coreografía con una ropita platinada, cuando recién aparecía en Baywatch. Lo curioso es que debo haber “soportado” en total, dos o tres capítulos de Baywatch, pero los gestos y movimientos de esa mujer se me tatuaron en el cerebro. Hay algo en ella que dice: “Conmigo no se jode, te caliento si quiero, y si estoy con ganas, más te vale complacerme porque te meto unos cuernos que van a hacer que por el celular puedas sintonizar una radio en Oslo.” Pocas mujeres te pueden mirar y hacerte creer que la vas a pasar tan, pero tan bien en la catrera. A Carmen Electra querés hacerle cochinadas, no digas que no, no digas que no. Y está bien, porque ella pone cara de estar de acuerdo, que tanto.
Chinchulinómetro: 9.4 (máximo)
15-Halle Berry. Tres cosas quiero aclarar sobre Halle Berry. Primero: se operó la nariz cuando era joven y quedó bien. Segundo: muchas de sus fotos aparecen retocadas con Photoshop (no es la única). Y tercero: no tiene un busto lindo de ver al desnudo, tal y como se notó en la espantosa película conocida como "Swordfish". Lo que quiero decir es que si armás una lista de mujeres atractivas y no ponés a por lo menos una negra te tratan de racista, viste como es este país. Era Halle o Beyoncé, que al natural debe ser un bagarto nalgudo. En cualquier caso, no me gusta tanto pero es una mujer muy linda y sensual. Creo que la foto la muestra en la que fue su mejor imagen. Porque “Jinx” saliendo del agua en “Die Another Day”, con el cuchillito en la cintura, es una cosa de locos.
Chinchulinómetro: 9.0 (máximo)
14-El staff de secretarias de Gerardo Sofovich. Miau… Sabido es que las secretarias de Gerardo Sofovich (nos referiremos a ellas como SGS´s) son minas de curvas peligrosas y objetivos claros: dinero. Ahora bien, para ser una SGS hay que tener una buena figura, dispuesta a realizar todo tipo de gauchadas y no hacer pucheritos si luego toca ser "novia intercambiable" de lujo en el microcentro porteño, promocionando en el rubro 59 del diario y habiéndose pinchado (al menos temporalmente) la posibilidad de triunfar en el teatro de revistas. Las SGS´s, con sus sorteos, sus minifaldas, sus escotes y su revoleo de sobres incluido, son un clásico argentino, y eso les permite integrar esta lista. A saber: si este tipo de mujeres no fuesen atractivas, más de un atorrante no se presentaría a su propia despedida de soltero. Reemplácese si se quiere, con otra raza de gato: las promotoras del Turismo Carretera, que la juegan de lo mismo pero con calzas ajustadas en vez de minifaldas y sombrillas en vez de sobres.
Chinchulinómetro: 8.4 (promedio)
13-Salma Hayek. Verla en esa película tarantinesca titulada “From Dusk Till Dawn” me voló la tapa de los sesos. A lo largo de mi vida no supe ser partidario de esa ideología que dice que son más lindas las morochas que las rubias, pero… Padre Santo, Salma es una buena forma de empezar a reconsiderar cualquier ideología. Sin ser una verdadera “belleza”, Salma Hayek echaba humo en esa cinta. Humo. Ardía. Daba ganas de agarrarse la cabeza y gritar “¡POR DIOS! ¡POR DIOS! ¡NOOOOO! ¡AAAHHH, POR DIOS!" sin dejar de mirarla. Creo que lo hice, no recuerdo. Sí, puede ser. Era de noche, y estaba con mi primo comiendo pizza. Él también gritaba, pero decía: “HIIIIJA DE PUUUTA, HIIIIJA DE PUUUTA”. Los dos gritábamos, sí. Después de un rato se nos pasó y nos pusimos a jugar al Winning Eleven.
Chinchulinómetro: 9.4 (máximo)
12-Milla Jovovich. Estuve pensando en la forma de describir el porqué Milla integra esta lista, o mejor dicho, su relativamente alta posición dentro de la misma. Me contentaré con decirles a ustedes que todas las asquerosidades que se me vinieron a la cabeza cuando vi “El Retorno a
Chinchulinómetro: 8.4 (máximo)
11-El seleccionado femenino holandés de hockey. Creo que no hace falta que aclare, ni que aprenda el nombre de alguna jugadora en particular, o emita justificación ninguna del porqué de esta elección. Año tras año, generación tras generación, olimpiada tras olimpiada y mundial tras mundial, Holanda pone a correr sobre el césped a un grupete de rubias de ojos claros, carilindas, bronceadas y tonificadas. Siempre se escabulle alguna fea (o varias), pero así y todo, es negocio. Uno no puede no detener el zapping aunque más no sea por diez segundos, cuando ellas aparecen. Muchacha, ¿Qué cara pondrías si te enterases de que tu esposo conoció via Chat a una jugadora soltera de la selección holandesa de hockey, se hicieron re-amigos y ella viene a vacacionar a
Chinchulinómetro: 7.8 (promedio)
10-Victoria Onetto. Todos sabemos que es esa (disculpen la expresión) yegua que inevitablemente te obliga a estar peleándote todo el rato, con todo el mundo. Jessica Rabbit, pero de carne y hueso, en cuerpo y alma. Se me vienen a la cabeza las palabras “lomo” e “impresionante”. Victoria activa en el hombre común ese switch que reza: “y bueno, si se tiene que pudrir, que se pudra”. Y se pudre. Y se va todo al carajo, mal: Uno termina discutiendo con la vieja a los gritos, agarrándose a piñas con el mejor amigo, mandando al jefe a quien sabe donde, comiendo mal, durmiendo poco, con una intravenosa y suero en el Hospital Muñiz... pero sonriendo. Fulera de cara, grotesca, pero... Me pregunto si sus padres se habrán propuesto, antes de concebirla, engendrar a la mujer a la cual mejor le pudiese quedar eso de andar por la vida nomás en tanga y corpiño, gozando en televisión de incontables embates sexuales, de incontables actores. Porque de las que aparecen en la pantalla chica, nadie se ve tan bien en tanga y corpiño como Victoria Onetto, ¿no?
Chinchulinómetro: 9.6 (máximo)
9-Romina Gaetani. Es mi preferida entre las argentinas. Al fin y al cabo, es mi lista, y el que terminó colgándose a ver “Soy Gitano” más de una vez, fui yo. Salir con Romina Gaetani debe ser algo “seguro” desde muchos puntos de vista, ya que su pareja nunca va a decir accidentalmente el nombre de otra mientras esté revolcándose con ella, porque es evidente que si le da cabida Romina Gaetani, no va a poder pensar en otra cosa que no sea Romina Gaetani. A Dios le pido que sea hija única, porque que un pobre flaco pueda estar casado con hermana suya (teniéndola así de cuñada) me parece un injusto martirio para el tipo, en caso de cumplirse eso de la fidelidad, la monogamia y el no pecar ni con el pensamiento. El pobre muchacho se moriría tristemente a los cuarenta, de un ataque de presión.
Chinchulinómetro: 8.5 (promedio)
8-Mónica Bellucci. ¡Bum… Bababum! La fama de lindas que tienen las italianas existe gracias a mujeres como ésta, única representante de ese país en la lista. En ciertas fotos se la ve increíble. Algunos la conocen por haber interpretado a Magdalena en “La pasión de Cristo”, pero son más los que alojamos en un rinconcito del corazón la imagen esa (si, esa) del póster de “Matrix: Reloaded” en donde se deja ver como la brutal Persephone. La película era muy mala, muy mala… pero ese vestido blanco le daba otra dimensión al término glándulas mamarias… ¡Bum… bababum! ¡Bababuuum! ¡Hoochie, coochie, coochie! ¡Babushka! Disculpen. Falta poco, ya terminamos.
Chinchulinómetro: 9.3 (máximo)
7-Jeena Jameson. La reina del cine para adultos no podía faltar en esta lista. No habría sido justo. Más allá de que es un gato muy bien arreglado y aceitado, Jenna Jameson vuelve loca a la muchachada por muchos motivos, pero el principal es que, obviamente, sabe revolcarse y complacer a un hombre. Pero sabe en serio, en serio, y existe evidencia. Cientas de películas lo demuestran. Cierto es también que uno tiene que venir con una autoestima y genitalidad poderosas para no sentirse disminuido tras haberla visto “actuar” o recibir a más de uno (más de cientos, en realidad), pero ¡que diablos!, eso también pasa en el barrio con otras más feas y menos adineradas, y nadie se queja ni las señala. En esta lista, Jenna Jameson representa a todas las actrices del cine para adultos, y es por eso que vale que me extienda un poco más.
No podemos pasar por alto el hecho de que la idea de la “mente abierta” tiene que ser llevada a una nueva dimensión, considerando lo que podría darse en una fiesta entre amigos de Jenna Jameson. Porque no es como salir con mujer “alegre” de esas que hacen que los “amigos” te arrojen esa mirada funesta que parece decir: “¿sabés que alguna vez me la emperné, no?”, sino que probablemente la mirada diría algo que sería más parecido a: “¿Sabés que me la voy a empernar toda la semana porque ella quiere retomar su carrera y estamos haciendo pruebas de luz para las escenas en la playa, no?” Pero ojo. Eso sería una contra siempre y cuando uno olvidase el hecho de que las amigas estarían muy dispuestas a casi cualquier cosa. Digo, que se yo, vas a quedar como un infeliz si para hacerte el canchero preguntás “¿alguien hizo alguna vez un trío?”, pero en una de esas te sale bien y termina resultándote más barato platificarte el pene que comprar todas las cajas y cajas de condones necesarias para la tarea.
Evidentemente, otra cuestión a considerar es que sería difícil tener hijos con Jenna o mandar éstos al colegio sin que regresasen trastornados y arruinados de por vida. Ella misma debe estar bastante traumatizada. Eso es seguro. Pero si el sexo con alguien alguna vez vale el riesgo de que tus descendientes terminen vomitando, gritando y llorando en un cuarto de paredes acolchadas dentro de un centro de rehabilitación para drogadependientes, ese alguien puede ser únicamente Jenna Jameson. God save the Queen.
Chinchulinómetro: 9.7 (promedio)
6-Eva Mendes. Son varios los motivos justificantes de que cualquier hombre desee ser “Alonzo”, el Denzel Washington de “Training Day”. Están las armas, la actitud, la ropa, el auto… pero el más importante es Eva Mendes. Cuando alguien habla de latinas, debería empezar por esta MUJER. Lo repito: MUJER, con hache de hembra. A su lado, Catherine Fulop es tan latina como Winona Rider. Su rostro no es el más femenino ni el más bonito (habrá sido un bicho horrible cuando niña, la pobre) pero su cuerpo es una verdadera demostración de que Dios no sólo existe, sino que también a veces se levanta de muy, muy buen humor y compensa todo eso de los tsunamis, las guerras y el hambre de los niños en África, mediante un solo plumazo. La súper curvilínea Eva Mendes debe estar hecha de lava burbujeante, en constante estado de combustión y fundición. Caliente… sus ropas, muebles, papel higiénico y marido deben estar hechos del material ignífugo utilizado en la ropa de los pilotos de Fórmula 1, pero reforzado.
Chinchulinómetro: 9.8 (máximo)
5-Maria Sharapova. Dígase imitando el tono de voz de Al Pacino en “Perfume de mujer”: “Whooaaaa, Charlie”. Lo que se dice, un hermoso par de siberianas, largas y jóvenes piernas. Sus compañeras de trabajo (o rivales, si se quiere) se quejan acerca de sus gritos en pleno juego porque, según dicen, se desconcentran. Me pregunto si no será en realidad que se imaginan teniendo una escena de sexo lésbico con Maria, y es eso lo que las incomoda. Maria Sharapova es una hermosa, hermosa obra de la creación. Sus padres deben haberla hecho con mucho amor. Imagino que para cualquier hombre (salvo los petisos resentidos e inseguros) debe ser imposible no enamorarse de esta princesa si ésta intentase seducirlo. Tiene 19 años… Diecinueve. Es demasiado joven para estar tan bien puesta. Es el tipo de novia que querés presentarle a tu madre, pero no a los borrachos malparidos y degenerados de tus amigos. Agrego como nota final que mientras buscaba la fotografía para acompañar este texto encontré tantas, pero tantas, y tan distintas, que fue difícil tener que elegir una sola (más que con cualquier otra involucrada en esta lista salvo la #2). Atractivísima, al punto de que pasa a ser un detalle menor eso de que sea millonaria y la #1 del mundo en el tenis femenino profesional.
Chinchulinómetro: 8.9 (máximo)
4-Elizabeth Hurley. Te entiendo, Hugh, tenías que probar otra cosa para volver a sentirte mortal… Elizabeth Hurley es pura provocación. Pura tentación. Un peligro. Por algo fue elegida para encarnar al Diablo que atormenta a Brendan Fraser. Esta inglesita es, a mi entender, viagra humana. En fin, creo que más allá de todo ese atractivo felino que acarrea en su rostro y busto, la suma de aquello más el acento británico fue lo que la puso en el cuarto puesto de esta lista. Podría decirte algo así como: “Mi amor, no olvides que hoy tenemos que ir al cementerio a revisar el cajón de la abuela, que parece estar filtrándose y perdiendo líquido” y aún así sonaría a un coro celestial de querubines, serafines, arcángeles y principados cantando el advenimiento de Nuestro Salvador. Pongamos, mejor, para no desentonar, un ejemplo en inglés:
Elizabeth Hurley: (extendiendo el brazo y acercando un martillo) -Darling, would you take this hammer and smash your left index finger until you make it disappear, please?
Hombre: -Sí, seguro, dame, a la mierda el dedo. Pum, pum, pum, pum...
Chinchulinómetro: 9.5 (promedio)
3-Angelina Jolie. Miss Lara Croft se está acostando con Brad Pitt, y eso técnicamente debería estar posicionándola en el primer puesto, pero cierto es que perdió puntos porque ahora da la sensación de que es capaz de interrumpir una sesión de frenesí sexual para ver porqué llora alguno de los tamagotchis esos que adoptó. Así y todo, sigue transmitiendo ese vértigo propio de la mujer fuerte que es atractiva casi llegando a lo grotesco, con sus hermosos rasgos físicos exagerados al punto de “saltar” pero sin quedar monstruosamente ridículos. Pura actitud, atractivo animal y la seguridad de quien sabe que lo que tiene, gusta y puede conducir sin remedio a una ducha fría. Nunca la ví tan interesante como en “Pecado Original”. Mis respetos a Billy Bob Thornton, quien supo disfrutarla en su prime time, antes de que se le despertase el instinto maternal. Este señor debe haber usado tanto el pitito, que de seguro se lo habrán tenido que entablillar y enyesar en más de una ocasión.
Chinchulinómetro: 9.2 (promedio)
2-Jennifer Connelly. Un millón de gracias, Dios. Cuando parece que va a enamorar, hace de zorra y pone a todos los muchachos como locos, sólo para luego volver a enamorarlos. Y volver a engatunarse. Una mujer con la que uno no puede equivocarse; que parece haber sido esculpida: linda, linda, linda. Y que está buena, buena, buena. Por seres como Jennifer Connelly es que se inventó toda esa cosa del matrimonio y la monogamia: para no dejar de verla, no dejar de comerla y no convidarla. Es el tipo de mujer que deslumbra y hace que uno desee verla feliz y siempre radiante, aunque sea con otro (en este caso, Paul Bettany, ídolo, Mesías). Nadie combina tan bien la sensualidad y la belleza como esta criatura. Perfecta cuando tenía quince años. Perfecta a los veinte. Perfecta a los veinticinco. Perfecta cuando tenía treinta. Perfecta ahora con treinta y seis, y habiendo tenido un par de hijitos. Simplemente perfecta. No voy a decir más, porque Jennifer Connelly está fuera de esta liga, y debería estar fuera de esta lista. Su sola existencia justifica el cine todo, y el sufrimiento del mundo.
Chinchulinómetro: 10.0 (máximo)
1-Scarlett Johansson. Les confieso que el primer lugar era de Jennifer Connelly, hasta que me di cuenta de que Scarlett necesariamente tiene que “estar mejor” (aunque yo no me llegue a dar cuenta) debido a este pequeño pero importante detalle: saca a relucir la frustración envidiosa del resto de las mujeres, quienes le encuentran defectos tontos. Ridículos. La ven y dicen: “es común y silvestre”, o “insulsita y con cara de tonta” o “anda siempre con la boca abierta” o “fijate el tarado con el que anda” o “si yo me arreglo, me maquillo y me pongo ese escote, también quedo así” o “debe tener mal aliento” o “en esa foto se le ve el bigote, mirá, mirá”.
Porque Scarlett Johansson es ese tipo de mujer que desnuda la estupidez masculina, aún apareciendo apenas maquillada al levantarse, en un hotel cualquiera de Tokyo. Resulta evidente que a la hora de tratar de seducirla, un hombre promedio se pondría nervioso y (habiéndosele saltado la trifásica) terminaría riéndose de cualquier cosa o diciendo alguna pavada, del orden de “últimamente están viniendo de peor calidad, las fundas de celulares” o “mirá, fijate esa puerta… en el laburo tenemos las mismas cerraduras ¡Que chico es el mundo!”. Y en caso de que milagrosamente funcionase y consiguiese llevársela consigo, se dejaría atar a la cama, aún si eso significase exponerse a que todo fuese una treta previa a que le desvalijen la casa. Chica común o diosa súper-atractiva, Scarlett Johansson raja la tierra y está cada vez mejor. Es bueno saber que si en un par de años la moda “revival” continúa y a alguien se le da por hacer una película de los ThunderCats, a Cheetara ya la tenemos.
Lo peor de todo es que comprar un disco de Justin Timberlake es lo más cerca que cualquiera de nosotros estará de echarle las garras encima. Un crimen. Debería ser patrimonio de la Humanidad y estar disponible para todos los hombres y muchachos libres de compromiso amoroso. Porque Scarlett es la reina de esta colonia de hormigas.
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